"Conviértete en un buen chofer" . Si el accidente es producido al desconocer el conductor el código de circulación y al circular rechaza dar prioridad a la derecha, será igualmente necesario educar al conductor para que evite accidentes y que el coche reparado permanezca en buen estado. Esto significa encontrar un terapeuta que utilice con discernimiento herramientas preventivas eficaces para mantener y cultivar el bienestar y la autonomía. El condicionamiento es el conjunto de trampas que nos llevan del bienestar hacia el dolor y la enfermedad, y como consecuencia tenemos a la ignorancia y al miedo que son las dos grandes causas de enfermedades y que a su vez, nos limitan el acceso al acto creador del bienestar. Se hace pues necesario reencontrar el discernimiento y cultivar el no miedo. Tres herramientas terapéuticas nos pueden ayudar si las usamos con discernimiento y con una pedagogía adaptada:
Inspirado del Qi Gong (traducción trabajo de energía) arte marcial interno chino, el Movimiento Espontáneo es una herramienta complementaria para cultivar la concentración, la consciencia y el no miedo como un acto que deviene espontáneo, es decir libre, eficaz y creador de bienestar. Cuando se practica con discernimiento, este arte marcial es igualmente eficaz para: - mejorar la circulación energética (disminuye el miedo, permite habitar nuestro cuerpo para sentir y respetar nuestras necesidades y nuestros límites, sentir el placer y el bienestar), - llenarse de energía (disminuye las dependencias, da acceso a la autonomía, y en consecuencia facilita mejorar las relaciones), - mejorar la calidad de la energía (índice vibratorio), así pues las defensas inmunitarias y el terreno Para saber más sobre el Movimiento Espontáneo (Qi Gong) haga clic aquí
Un tirano utilizará cualquier herramienta (osteopatía, medicina, escuela, religión, administración, dinero, yoga, qi gong, respiración, etc..) con una pedagogía coherente a su finalidad: “hacerlo bien” (para hacernos esclavos). “La zanahoria y el palo” crearán el miedo y los automatismos de esclavitud que resurgen inconscientemente en cada momento de nuestra vida, y generan el dolor y la enfermedad. Si el profesor acepta que el alumno juegue a ser un “buen alumno”, estos automatismos de esclavitud serán eficazmente reforzados mientras la herramienta sea eficaz. Si por el contrario el profesor pretende estar en el amor y que su finalidad sea el bienestar, deberá ser coherente y proponer una pedagogía totalmente distinta basada en la conciencia y el respeto, con el fin de que todos estos utensilios se vuelvan eficaces en el sentido de tomar conciencia de estos automatismos, de salirse de ellos, y de abrir un espacio de libertad indispensable para volver a ser creador de bienestar.